Tratamiento

Rejuvenecer no es cambiar. Es reposicionar.
Procedimiento
El envejecimiento facial no ocurre únicamente en la piel. Con el paso del tiempo, los tejidos profundos del rostro cambian de posición, algunos compartimentos grasos pierden volumen mientras otros descienden y las estructuras que antes definían el rostro comienzan a perder sus transiciones.
El lifting facial busca actuar sobre estos cambios para recuperar una apariencia más descansada y armónica, sin transformar la identidad ni crear un rostro diferente. El objetivo no es parecer otra persona: es volver a reconocerte en una versión más descansada de ti.
Por eso, un rejuvenecimiento facial moderno no debería basarse simplemente en estirar y eliminar piel. No se trata de tensar un rostro, sino de comprender cómo ha envejecido y decidir qué merece la pena reposicionar, qué restaurar y qué preservar.
Beneficios
Análisis
No existe un único patrón de envejecimiento facial. En algunas personas predomina la pérdida de definición de la línea mandibular; en otras, el descenso del tercio medio, la pérdida de volumen o la flacidez cervical. Por eso no aplico el mismo lifting a todos los pacientes.
El rejuvenecimiento del tercio inferior no puede entenderse sin analizar el cuello. Durante la planificación valoro la relación entre:
No buscamos crear una mandíbula artificialmente marcada. Buscamos recuperar la arquitectura que el tiempo ha ido desdibujando.
Tratamiento a medida
El rejuvenecimiento facial no consiste únicamente en quitar. En ocasiones hay que reposicionar; en otras, restaurar; y muchas veces, combinar ambas cosas. Según cómo haya envejecido cada rostro, el lifting puede plantearse solo o asociado a otros procedimientos.
Reposiciona los tejidos profundos que han descendido con el tiempo para recuperar la definición del tercio medio e inferior. La técnica se adapta a la anatomía, al grado de envejecimiento y a los objetivos de cada paciente.
Cuando existe flacidez, pérdida de definición mandibular o alteraciones de los tejidos profundos del cuello, se asocian procedimientos específicos para recuperar una transición más armónica entre el rostro y la región cervical.
En zonas donde el envejecimiento ha producido pérdida de volumen, empleamos grasa del propio paciente para restaurarlo y mejorar las transiciones faciales. No se trata de rellenar el rostro, sino de devolver volumen donde el tiempo lo ha retirado.
La región periocular concentra buena parte de la percepción de cansancio. Cuando existe exceso de piel o bolsas palpebrales, la blefaroplastia complementa el lifting para lograr coherencia entre la mirada y el resto del rostro.
Preservar la identidad
"Rejuvenecer no consiste en borrar el paso del tiempo. Consiste en recuperar el equilibrio que el tiempo ha ido modificando."
Un buen resultado no debería hacer pensar «se ha hecho un lifting», sino simplemente «tiene mejor aspecto». Debe preservar la expresión, los rasgos y la identidad de cada persona.
Mi formación como cirujano maxilofacial influye en esta manera de entender el rejuvenecimiento: no analizando únicamente la piel, sino la relación entre el esqueleto, los compartimentos grasos, los tejidos profundos y el contorno facial.
No existe un mismo lifting para todos los pacientes ni una edad perfecta para operarse. Existe un rostro, una forma de haber envejecido y una cirugía que debe diseñarse para ambos.
Dudas frecuentes
No existe una edad única. La indicación depende del grado de envejecimiento facial, la calidad de los tejidos y los objetivos personales. Cada vez es más frecuente realizar liftings a edades más tempranas para conseguir resultados naturales y duraderos.
Las incisiones se diseñan para ocultarse en los pliegues naturales del rostro y el cuero cabelludo, por delante y por detrás de la oreja. Con el paso de los meses son prácticamente imperceptibles.
Un lifting bien planificado ofrece resultados duraderos, habitualmente entre 10 y 15 años. El rostro sigue envejeciendo, pero siempre partiendo de una base más equilibrada.
La mayoría de pacientes se reincorporan a su vida social entre las 2 y las 3 semanas. La inflamación residual disminuye de forma progresiva durante los meses siguientes.
Sí. Nuestro enfoque busca reposicionar los tejidos profundos, no tensar la piel. El objetivo es parecer más descansado, nunca operado, preservando siempre la expresión y la identidad.
El precio se determina de forma personalizada en la primera consulta, ya que depende de la complejidad de cada caso y de la técnica empleada. Tras la valoración recibirás un presupuesto cerrado y sin compromiso que incluye la intervención, la anestesia y todas las revisiones del postoperatorio.
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