Tratamiento

No todos los rostros necesitan perder volumen.
Procedimiento
La bolsa adiposa de Bichat es una estructura grasa profunda que contribuye al volumen de la región media de la mejilla. En determinados pacientes, su volumen puede aportar una apariencia facial más redondeada y disminuir la definición de las transiciones entre el pómulo y el tercio inferior del rostro.
La bichectomía permite reducir de forma selectiva parte de este volumen para modificar el contorno facial. Pero no todos los rostros redondos tienen el mismo origen y, sobre todo, no todos los rostros se benefician de una bichectomía.
En cirugía, saber cuándo no operar puede ser tan importante como saber cómo hacerlo.
Beneficios
Análisis
Cuando una persona percibe su rostro como excesivamente redondo, el origen puede encontrarse en diferentes estructuras. Antes de plantear una bichectomía, es necesario comprender qué estructura está generando realmente la forma que percibimos.
La forma de la mejilla puede depender de:
Una cara redonda no es un diagnóstico. Es el resultado de una anatomía que primero debemos comprender.
Tratamiento a medida
En pacientes correctamente seleccionados, la bichectomía puede contribuir a modificar determinadas transiciones faciales. El objetivo no es crear un rostro excesivamente angulado: definir no significa vaciar.
La reducción selectiva del volumen profundo puede crear una transición más definida entre la región malar y el tercio inferior facial, mejorando la percepción de la estructura ósea sin alterar la naturalidad del rostro.
Cuando el volumen de la bolsa adiposa de Bichat participa de forma relevante en la forma de la mejilla, su reducción puede modificar el contorno facial y aportar una apariencia más estilizada, siempre dentro de las proporciones del paciente.
Al modificar determinados volúmenes, puede cambiar la relación visual entre los pómulos, las mejillas, la mandíbula y el mentón, contribuyendo a un contorno facial más equilibrado en el conjunto.
En un mismo paciente puede existir un exceso relativo de volumen en una zona y una falta de volumen en otra. En ocasiones hay que reducir y, en otras, restaurar: el equilibrio está en saber dónde hacer cada cosa.
Cuando está correctamente indicada, la bichectomía puede refinar determinadas transiciones del rostro y complementar una planificación facial más amplia. Un detalle correctamente indicado puede transformar un buen resultado en uno excepcional.
La importancia de una buena indicación
"La bichectomía no consiste en vaciar un rostro. Consiste en saber si reducir un volumen concreto puede mejorar la armonía del conjunto."
La bichectomía puede conseguir resultados muy satisfactorios cuando existe una indicación adecuada. Sin embargo, retirar volumen de un rostro que no lo necesita puede producir un resultado excesivamente marcado o poco armónico. Además, el rostro cambia con el paso del tiempo: la decisión no debería basarse únicamente en cómo queremos vernos hoy, sino también en comprender cómo puede evolucionar ese rostro en el futuro.
Puede parecer un procedimiento pequeño en comparación con otras cirugías faciales, pero el tamaño de una intervención no determina la importancia de su indicación. La bolsa adiposa de Bichat se encuentra en una región que requiere un conocimiento preciso de las estructuras vecinas: no se trata de retirar la mayor cantidad posible, sino de modificar únicamente aquello que puede mejorar el equilibrio facial.
Las tendencias estéticas cambian; la anatomía del paciente permanece. Por eso, en cirugía facial hacer más no siempre significa conseguir más. A veces, la mejor cirugía es aquella que modifica muy poco. Y otras veces, la mejor decisión es no modificar nada.
Dudas frecuentes
No es una técnica de adelgazamiento. Reduce el volumen específico de la bolsa adiposa de Bichat en la región media de la mejilla, mejorando la definición del tercio medio en pacientes correctamente seleccionados.
No. Solo en pacientes con volumen suficiente en esa región y una anatomía adecuada. En rostros delgados o con tendencia a perder volumen con la edad puede estar contraindicada.
No. Se realiza por el interior de la boca, por lo que no queda ninguna cicatriz visible.
La inflamación cede en 1-2 semanas. La reincorporación social se produce en pocos días. El resultado definitivo se aprecia a los 3-6 meses, cuando el tejido se estabiliza.
Sí, siempre que la indicación sea correcta. Por eso valoramos no solo la anatomía actual, sino cómo evolucionará el rostro con el tiempo antes de indicar el procedimiento.
El precio se determina de forma personalizada en la primera consulta, ya que depende de la complejidad de cada caso y de la técnica empleada. Tras la valoración recibirás un presupuesto cerrado y sin compromiso que incluye la intervención, la anestesia y todas las revisiones del postoperatorio.
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